GASTON DÍAZ CRUZÓ AL MUNICIPIO DE USHUAIA POR LA POLÉMICA TRANSFERENCIA DE MIRGOR: “LA IGNORANCIA ES ATREVIDA”

El secretario de Gobierno de Río Grande explicó que los fondos fueron transferidos por error y posteriormente restituidos a la empresa. Apuntó contra su par de Ushuaia, Sebastián Iriarte, por sus cuestionamientos y advirtió sobre “la gravedad institucional” de sus expresiones.

RÍO GRANDE.- El secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande, Gastón Díaz, salió al cruce de las declaraciones realizadas en redes sociales por su par de Ushuaia, Sebastián Iriarte, en torno a una transferencia de aproximadamente 350 millones de pesos realizada por error por el Grupo Mirgor a las cuentas del Ejecutivo riograndense.

En declaraciones a Radio Provincia, Díaz explicó cómo se detectó el ingreso de los fondos y aseguró que desde el primer momento quedó establecido que el dinero no correspondía a ninguna operación ni vínculo entre la empresa y el Municipio.

Según relató, desde el área de Finanzas municipal advirtieron durante un cierre de caja la existencia de un sobrante que no coincidía con ninguna de las transferencias o pagos registrados.

“Surgió inmediatamente que habíamos recibido una transferencia que nadie estaba reclamando. Se averiguó y correspondía a la empresa Mirgor”, señaló.

Díaz indicó que, dos o tres días después, la compañía realizó el pedido formal para recuperar el dinero, debido a que la transferencia había sido efectuada por error y no respondía a ningún tipo de vínculo con el Municipio de Río Grande.

El acto administrativo que generó la polémica, el funcionario explicó además que la devolución del dinero requería necesariamente de un procedimiento administrativo.   “Había que emitir un acto administrativo, que fue lo que se publicó en el Boletín Oficial”, sostuvo.

Fue precisamente esa publicación la que derivó posteriormente en cuestionamientos políticos desde Ushuaia. Díaz rechazó que pudiera interpretarse la operación como un préstamo o algún tipo de acuerdo con Mirgor y afirmó que se trató exclusivamente de la devolución de fondos recibidos erróneamente.

En ese contexto apuntó directamente contra el secretario de Gobierno de Ushuaia, Sebastián Iriarte, quien publicó en la red social X: “¿Fue la gestión prolija mangueó 350 palos y los devolvió meses después sin intereses? ¿Sin ningún tipo de trámite administrativo? Todo muy normal. Todo muy prolijo”.

Para Díaz, las expresiones excedieron una simple crítica política, “Se olvida que somos funcionarios públicos y tenemos sobre nosotros mucha responsabilidad, y lo que él está manifestando es de una gravedad institucional que merece que uno salga y lo diga”, respondió.

“La ignorancia es atrevida”, el secretario de Gobierno riograndense profundizó sus cuestionamientos y acusó a sectores políticos de Ushuaia de utilizar el error reconocido por Mirgor para instalar sospechas sobre la administración municipal.

“La ignorancia es atrevida y en las últimas horas ellos lo que han mostrado, sobre todo el secretario de Gobierno, manejando estos portales truchos, es que ese error que ha cometido Mirgor lo están utilizando para provocar”, afirmó.

Díaz también sostuvo que desde determinados espacios se intentó presentar la transferencia como si hubiese existido algún tipo de préstamo o relación financiera entre la compañía y el Ejecutivo municipal, algo que negó categóricamente.

Un cruce que profundiza las diferencias políticas,  sobre el cierre, Díaz elevó aún más el tono y trasladó la discusión hacia la relación política entre las administraciones de Río Grande y Ushuaia.

“Después que no venga a plantear que hay que trabajar de forma conjunta, que estaba claro quién era el que tenía que conducir el espacio y que ellos se iban a ocupar de sostener el Municipio de Ushuaia”, expresó.

Y concluyó con una dura advertencia hacia su par capitalino: “Que después no venga a llorar sobre la leche derramada por sus propias palabras”.  De esta manera, una transferencia que tanto el Municipio de Río Grande como la empresa atribuyen a un error terminó escalando hacia un fuerte cruce político entre funcionarios de las dos principales ciudades de Tierra del Fuego, con acusaciones que excedieron la discusión administrativa sobre el origen y posterior devolución de los fondos.