PEREZ CRUZÓ A MILEI: “EL MAYOR PROBLEMA DE TIERRA DEL FUEGO HOY ES LA FALTA DE EMPLEO”

El intendente de Río Grande cuestionó al Presidente luego de su discurso ante el Council of the Americas y puso el foco en la fuerte pérdida de puestos de trabajo que atraviesa la provincia, particularmente en el sector industrial. “Si los libertarios no reconocen la situación, ¿cómo la van a abordar?”, planteó.

RIO GRANDE.- El intendente de Río Grande, Martín Perez, salió al cruce del presidente Javier Milei luego del discurso que el mandatario nacional brindó este jueves ante el Council of the Americas, donde volvió a defender el rumbo de su programa económico, la apertura comercial y las políticas de desregulación impulsadas por su Gobierno.

Desde una ciudad fuertemente golpeada por la crisis que atraviesa el sector industrial, Perez contrapuso el diagnóstico presidencial con la realidad que, según advirtió, viven actualmente miles de familias fueguinas.

“El mayor problema de Tierra del Fuego hoy es la falta de empleo. Sobre todo la destrucción de empleo industrial, registrado. Pero no solo el industrial”, expresó el jefe comunal a través de sus redes sociales.

Las declaraciones se producen en un momento particularmente delicado para Río Grande, donde la pérdida de puestos laborales en las fábricas electrónicas se convirtió en uno de los principales focos de preocupación económica y social y eso a derramado también en la desocupación y desempleo en los comercios por las caídas estrepitosas de las venta y el consumo etc.

Durante 2026, la industria fueguina viene registrando miles de bajas laborales, en un escenario que se profundizó recientemente con el conflicto desatado por los despidos en el Grupo Mirgor y los ajustes registrados también en otras empresas del sector.

La situación tiene como telón de fondo las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional en materia de apertura comercial y reducción de aranceles. Desde enero de este año rige el arancel cero para la importación de teléfonos celulares, una medida que desde su anuncio encendió las alarmas en Tierra del Fuego por las consecuencias que podía generar sobre la producción electrónica y el empleo.

Lejos de revisar esa orientación, Milei volvió a defender este jueves su modelo económico ante empresarios reunidos en Buenos Aires y cuestionó a sectores industriales que reclaman protección frente a los productos importados.

Es precisamente allí donde Perez marcó una profunda diferencia con el diagnóstico del Presidente. “Ayer, el presidente Milei, gritando, volvió a negar que haya un problema con el empleo”, sostuvo el intendente.  Y lanzó inmediatamente un interrogante dirigido al Gobierno nacional: “¿Si los libertarios no reconocen la situación, cómo la van a abordar, cómo van al menos a sugerir un camino de solución?”

La crítica de Perez se suma a los reiterados cuestionamientos que viene realizando contra la política económica nacional y, particularmente, contra las medidas que impactan sobre el régimen industrial fueguino.

Días atrás, frente al conflicto generado por los despidos en Mirgor, el intendente ya había advertido sobre la gravedad de la situación y reclamado que la defensa de los puestos de trabajo sea una prioridad, tanto para el Estado nacional como para las propias empresas beneficiadas históricamente por el régimen promocional.

Para Río Grande, la discusión excede ampliamente una disputa política. La industria electrónica constituye desde hace décadas uno de los principales motores económicos de la ciudad y cada puesto de trabajo que desaparece tiene impacto no solamente dentro de las fábricas, sino también sobre el comercio, los servicios y el conjunto de la economía local.

Por eso, mientras desde la Casa Rosada se insiste en mostrar indicadores de crecimiento y en profundizar la apertura de la economía, desde Río Grande Perez volvió a poner sobre la mesa una realidad que considera imposible de ignorar: la pérdida del empleo y el deterioro de la estructura productiva fueguina.    Una discusión que, para el intendente, difícilmente pueda comenzar a resolverse mientras el Gobierno nacional ni siquiera reconozca la existencia del problema.