RÍO GRANDE CELEBRÓ SUS 105 AÑOS CON EMOCIÓN, IDENTIDAD Y UN FUERTE LLAMADO A LA UNIDAD

RIO GRANDE.-    En un clima cargado de emoción y sentido de pertenencia, la ciudad de Río Grande celebró su 105° aniversario con un acto que reunió a vecinos, instituciones, estudiantes y referentes de la comunidad, en una jornada donde la historia, la cultura y el presente se entrelazaron con fuerza.

El intendente Martín Perez encabezó la celebración y dejó un mensaje profundamente humano, destacando el orgullo que genera la ciudad y el compromiso colectivo de seguir construyéndola día a día. “Río Grande nos llena de orgullo, nos obliga siempre a seguir trabajando para hacerla todavía mejor”, expresó, visiblemente emocionado al observar la participación masiva de la comunidad.

El acto estuvo marcado por la presencia de veteranos de Malvinas, uno de los momentos más sentidos de la jornada, y por diversas expresiones culturales que reflejaron la identidad fueguina. Artistas, espectáculos y propuestas innovadoras dieron forma a una celebración que puso en valor la diversidad y la riqueza cultural de la ciudad.

Durante su discurso, Perez resaltó el rol fundamental de la gente en el crecimiento de Río Grande. “La característica principal de esta ciudad es su gente. Es lo que ha permitido que crezca y se desarrolle”, afirmó, subrayando además el espíritu solidario que caracteriza a la comunidad. En ese sentido, remarcó que el camino hacia adelante solo puede construirse de manera colectiva: “No hay salidas individuales, siempre es todos juntos”.

En un contexto económico desafiante, el intendente no esquivó la realidad y llamó a no bajar los brazos. Reconoció las dificultades actuales, especialmente en materia laboral, pero apeló a la historia de resiliencia de la ciudad: “De la adversidad se sale con fuerza y, sobre todo, con solidaridad. Río Grande ya lo hizo y lo va a volver a hacer”.

Asimismo, convocó a la comunidad a defender la ciudad con orgullo y a trabajar por un futuro más justo e integrado. “Río Grande es la casa de todos, y siempre lo va a ser”, sostuvo, reforzando el sentido de pertenencia y la importancia de sostener valores colectivos en tiempos complejos.

El aniversario no solo fue una celebración, sino también un espacio de reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro. Con memoria, esfuerzo y unidad como pilares, Río Grande reafirmó su identidad y renovó su compromiso de seguir creciendo.

A 105 años de su fundación, la ciudad volvió a demostrar que su mayor fortaleza está en su gente y en la capacidad de unirse para enfrentar cualquier desafío.