RÍO GRANDE PRODUCE CERCA DE 200 MIL HUEVOS POR MES Y BUSCA FORTALECER AL SECTOR AVÍCOLA
El Municipio avanza en la institucionalización del programa RG Avícola, una iniciativa que acompaña a cerca de 90 productores locales. Facundo Armas destacó el crecimiento de una actividad que comenzó principalmente para autoconsumo y que hoy abastece parte de la demanda de Río Grande, con producción que también llega a Tolhuin y Ushuaia.
RIO GRANDE.- La producción avícola viene ganando terreno en Río Grande y comienza a consolidarse como una alternativa dentro del esquema productivo y alimentario de la ciudad. En los períodos de mayor actividad, los productores locales alcanzan una producción cercana a los 200 mil huevos mensuales, según destacó el secretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas.
El funcionario explicó que el Municipio trabaja para institucionalizar el programa RG Avícola, una herramienta que busca fortalecer el acompañamiento que desde hace tiempo se brinda a productores dedicados principalmente a la elaboración de huevos agroecológicos.
“Estamos muy contentos porque vamos a institucionalizar lo que es el programa RG Avícola, que es el trabajo territorial que viene realizando el Municipio de Río Grande en acompañamiento al sector productivo de producción avícola”, señaló Armas.
Según explicó, la actividad experimentó un importante crecimiento durante los últimos años. Muchos vecinos comenzaron criando gallinas y produciendo huevos exclusivamente para consumo familiar, pero con el tiempo lograron transformar esa actividad en pequeños emprendimientos productivos.
“Hace algunos años atrás eran productores para autoconsumo; hoy se ha generado un ecosistema que abastece una gran cantidad de la demanda de nuestra ciudad”, destacó.
El crecimiento alcanzado permitió incluso ampliar el mercado más allá de Río Grande. Actualmente parte de esa producción es enviada a Tolhuin y Ushuaia, fortaleciendo la presencia de alimentos producidos en la propia provincia.
Armas puso como ejemplo el volumen alcanzado durante los momentos de mayor producción: “En la época más fuerte productiva se producen cerca de 200.000 huevos por mes en nuestra ciudad de Río Grande, que es un número muy interesante”.
CERCA DE 90 PRODUCTORES FORMAN PARTE DE LA ACTIVIDAD
Actualmente se estima que existen alrededor de 90 productores en Río Grande que cuentan con gallinas, aunque se encuentran en diferentes etapas de desarrollo: algunos todavía producen a pequeña escala, mientras otros ya avanzaron hacia esquemas de comercialización más consolidados.
El secretario de Desarrollo Productivo destacó además el trabajo articulado con el INTA, recordando que varios productores dieron sus primeros pasos a través de los programas de Cambio Rural.
A partir de ese proceso, explicó, el Municipio comenzó a considerar a la producción avícola como un sector estratégico con posibilidades concretas de crecimiento.
El objetivo ahora es acompañar a quienes ya producen, pero también incentivar a aquellos vecinos que todavía mantienen una producción destinada al autoconsumo para que puedan evaluar la posibilidad de transformarla en un emprendimiento vinculado a la producción de alimentos.
UN SELLO PARA GARANTIZAR CALIDAD Y TRAZABILIDAD
Uno de los puntos centrales del programa es avanzar sobre la seguridad y calidad de los productos que llegan a los consumidores. De los cerca de 90 productores existentes, 13 ya cuentan con la certificación del sello de calidad, mediante el cual se garantiza la trazabilidad del huevo y que el producto resulte apto para consumo humano.
“Queremos institucionalizar esta herramienta, que tenga mayor validez y que al productor le genere un valor agregado”, explicó Armas. La intención es que el consumidor pueda identificar fácilmente aquellos productos que cumplen con los controles establecidos y adquirirlos con mayor seguridad. “Cuando un vecino compre el huevo y vea el sello de producción avícola del Municipio de Río Grande, tenga la posibilidad de comprar con seguridad y tranquilidad”, sostuvo.
Armas remarcó que detrás de la iniciativa también existe una cuestión sanitaria, ya que se busca prevenir enfermedades vinculadas a productos que no cuentan con los controles correspondientes. En ese sentido, sostuvo que el desafío es continuar generando confianza entre productores y consumidores para que cada vez más vecinos elijan alimentos elaborados en Río Grande. “Queremos que la gente compre segura y que empiece a apostar aún más a comprar productos locales, que son a su vez frescos, sanos y seguros”, concluyó.














