MALVINAS: MILEI LLEVÓ EL RECLAMO A LA ONU, APUNTÓ CONTRA SEA LION Y CONVOCÓ AL REINO UNIDO A NEGOCIAR
El Presidente calificó a Malvinas como una “causa nacional” y cuestionó que, medio siglo después de una resolución de Naciones Unidas contra las modificaciones unilaterales en el área en disputa, continúen avanzando proyectos como Sea Lion. Reiteró la vía pacífica para defender la soberanía y envió una advertencia al sector petrolero internacional.
NACIONALES.- El presidente Javier Milei llevó nuevamente la cuestión Malvinas al centro de la Asamblea General de las Naciones Unidas y reclamó al Reino Unido la reanudación de las negociaciones por la soberanía de las islas y los espacios marítimos circundantes.
Uno de los puntos centrales de su exposición estuvo relacionado con el avance del proyecto petrolero Sea Lion (León Marino) en la Cuenca Malvinas Norte, desarrollado a partir de licencias otorgadas por autoridades británicas y rechazadas por la Argentina.
Milei recordó la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1976, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras permanezca pendiente la controversia de soberanía.
A partir de ese antecedente, cuestionó la capacidad de Naciones Unidas para lograr que sus propias resoluciones tengan consecuencias concretas y sostuvo que la explotación de recursos naturales en el área en disputa sin autorización argentina vulnera los derechos que reclama el país.
El mandatario aseguró que su Gobierno decidió avanzar más allá del reclamo diplomático mediante herramientas jurídicas, administrativas y económicas. En las últimas semanas, el Ejecutivo inició procedimientos sancionatorios contra personas y empresas presuntamente relacionadas con actividades hidrocarburíferas en el área y presentó una denuncia penal contra compañías vinculadas con la explotación.
También envió al Congreso el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que busca ampliar las herramientas del Estado frente a la explotación de recursos naturales que Argentina considera realizada sin su autorización.
Ante la Asamblea, Milei definió la estrategia argentina como una defensa “pacífica, práctica y efectiva” y volvió a convocar al Reino Unido a retomar las negociaciones bilaterales para encontrar una solución pacífica a la controversia.
El Presidente también dirigió un mensaje al sector energético internacional. Mientras ratificó el interés argentino en atraer inversiones para desarrollar recursos como los de Vaca Muerta, dejó planteado que el Gobierno adoptará medidas frente a empresas que participen en proyectos hidrocarburíferos en los espacios cuya soberanía reclama la Argentina.
En otro tramo, rechazó la aplicación del principio de libre determinación al caso de los habitantes de las islas y sostuvo la posición histórica argentina respecto de las características particulares de la disputa.
La cuestión Sea Lion adquirió durante septiembre un nuevo nivel de confrontación diplomática y jurídica. El Gobierno nacional inició procedimientos sancionatorios y presentó una denuncia penal contra empresas vinculadas con las actividades hidrocarburíferas, además de remitir al Congreso una iniciativa destinada a fortalecer las herramientas estatales en materia de soberanía.
De esta manera, el reclamo por Malvinas volvió al máximo escenario multilateral, esta vez acompañado por una advertencia concreta sobre la explotación petrolera en el Atlántico Sur y por el pedido argentino de que Londres regrese a la mesa de negociaciones.

















