FIRME RECHAZO A LA INJERENCIA EXTRANJERA: MARTÍN PÉREZ CUESTIONÓ AL NUEVO EMBAJADOR DE EE.UU.

El intendente de Río Grande se manifestó en redes sociales contra las recientes declaraciones del diplomático estadounidense, que intentó condicionar las relaciones comerciales y de inversión de la Argentina.

RIO GRANDE.-  El intendente de la ciudad de Río Grande, Lic. Martín Pérez, se expresó con firmeza en redes sociales luego de las declaraciones del nuevo embajador de Estados Unidos en Argentina, quien habría sugerido al país qué tipo de inversiones debería aceptar y de qué naciones deberían provenir. Las palabras del diplomático encendieron una ola de críticas en distintos sectores políticos y sociales, particularmente en la provincia de Tierra del Fuego, donde la soberanía y la política de desarrollo industrial son temas especialmente sensibles.

“Los intentos de injerencia extranjera en asuntos argentinos deben ser respondidos con firmeza por el gobierno nacional”, advirtió Pérez. “Pero nuestro gobierno nacional hace silencio y envalentona aún más a quienes nos quieren dar órdenes desde afuera”, agregó, en clara alusión a la falta de reacción del Ejecutivo nacional ante los dichos del funcionario estadounidense.

Pérez defendió el derecho de Argentina y en particular de Tierra del Fuego, a mantener una política de puertas abiertas hacia todas las inversiones productivas que generen valor y empleo. “Sea de Estados Unidos, de China, de India, de países europeos o de cualquier otro. Si cumple esos dos requisitos «producción y empleo», bienvenidas las inversiones”, remarcó el intendente.

En un contexto global marcado por las tensiones geopolíticas y la competencia por el control de recursos estratégicos, las palabras del intendente reflejan la preocupación de muchas autoridades locales frente a intentos de condicionar las decisiones soberanas del país. Tierra del Fuego, además, reviste un interés particular por su ubicación estratégica en el Atlántico Sur y por su régimen industrial especial, que ha sido históricamente defendido por sus autoridades como un motor de desarrollo y arraigo poblacional.

Las declaraciones de Pérez se suman a una serie de expresiones de rechazo por parte de dirigentes políticos, tanto fueguinos como nacionales, quienes advierten sobre una creciente subordinación del gobierno de Javier Milei a intereses foráneos. La falta de reacción oficial ante los dichos del embajador alimenta las sospechas de que Argentina podría estar resignando capacidad de decisión sobre aspectos clave de su política económica y exterior.

Desde distintos sectores se planteó que la defensa de la soberanía no se trata de un posicionamiento ideológico, sino de una necesidad estratégica. “Nuestro país debe poder decidir libremente con quién se asocia, con qué países comercia y a qué destinos dirige sus recursos”, sostienen voces críticas.

En Tierra del Fuego, donde las políticas de desarrollo industrial, la conectividad y la protección del empleo local son prioritarias, el mensaje fue claro: no se puede permitir que actores externos pretendan definir el rumbo económico de la región ni del país.